Cómo hacer reconocimiento facial a 1.5 kilómetros de distancia
El reconocimiento facial se está convirtiendo en una herramienta de uso común, aseguran expertos en hacking ético. Desde sus más sencillas aplicaciones (como método de autenticación), hasta las más complejas (seguridad en los aeropuertos), el crecimiento en el uso de esta tecnología ha rebasado cualquier expectativa.
Aunque brinda algunas ventajas, esta tecnología también tiene un lado negativo, estrechamente relacionado con la privacidad de las personas. A medida que avanza el uso del reconocimiento facial las compañías privadas, agencias del gobierno, e incluso actores
maliciosos, cuentan con mayores capacidades para rastrear a las personas sin importar sus intenciones, por lo que su aplicación es realmente invasiva.
Los especialistas en hacking
ético consideran que, debido a este notable crecimiento, es vital para los
usuarios de tecnología tener al menos nociones básicas acerca del
funcionamiento, usos y aplicaciones de la tecnología de reconocimiento facial.
Contar con esta información nos aportará nuevas perspectivas sobre el avance de
esta tecnología, su capacidad de inferencia en nuestra vida cotidiana y las
medidas que se pueden implementar para su control.
En qué consiste el reconocimiento facial
Para comenzar, no está de más recordar que el reconocimiento facial es uno de varios métodos de “identificación biométrica“, que es básicamente una conjunción de hardware y software con la capacidad de examinar las características físicas de una persona para distinguirla de cualquier otro individuo. Otras formas de identificación biométrica incluyen el escaneo de huellas dactilares, retina, e incluso el reconocimiento de voz.
Los sistemas de identificación
biométrica toman una imagen para contrastarla con datos almacenados en una base
de datos y buscan coincidencias para determinar la identidad del individuo.
Según los expertos en hacking ético, en el caso del reconocimiento facial, el
proceso puede ser dividido en tres partes: detección, creación del registro e
identificación/verificación de identidad.
Después de que la imagen es
capturada, el software de reconocimiento la analiza para después buscar
coincidencias en un entorno real, una multitud o un centro comercial, por
ejemplo. En estos casos, las cámaras de vigilancia transmitirán al software de
reconocimiento facial, el cual comenzará la identificación de cada rostro.
Una vez que el sistema ha
identificado todos los posibles rostros en una transmisión, realizará un
análisis exhaustivo de cada uno con técnicas de reorientación y
redimensionamiento de imagen. En caso de que el software logre capturar
plenamente un rostro, se creará un registro del mismo, a veces llamado ‘huella
facial’. Este registro funciona del mismo modo que las identificación de
huellas dactilares, pues se identifican características faciales que puestas en
una sola imagen identifican un único rostro.
Entre los elementos que el
sistema analiza destacan rasgos como la forma de los ojos, las cejas, forma de
la nariz, cicatrices, entre otros, aunque los expertos en hacking ético
aseguran que un elemento fundamental es el análisis ocular. Algunos accesorios,
especialmente las gafas de sol, pueden dificultar la detección de estos
sistemas, funcionando como herramientas anti
reconocimiento facial.
Herramientas de reconocimiento facial
Como ya hemos mencionado, la más
importante aplicación de estos sistemas es la vigilancia; las compañías
privadas lo saben y se han enfocado en el desarrollo de herramientas de
reconocimiento cada vez más sofisticadas. Un ejemplo es la compañía japonesa
Fujifilm, que busca irrumpir de forma considerable en este mercado con el
lanzamiento del sistema de vigilancia SX800.
Esta es una de las más avanzadas
cámaras de vigilancia de largo alcance; con un zoom óptico de 40x, la SX800 ha
sido diseñada para actividades de seguridad en puntos fronterizos y grandes
instalaciones comerciales. Acorde a la compañía, esta cámara cuenta con una
lente con una distancia focal equivalente hasta 1000 milímetros; en palabras
más simples, es posible enfocar la placa de un auto a más de 1 kilómetro (0.6
millas) de distancia usando la SX800.

Aunque existen en el mercado
cámaras con un zoom mucho más potente, especialistas en hacking ético aseguran
que esta herramienta sigue siendo una de las mejores opciones por la inclusión
de algunas características adicionales para implementaciones de seguridad y
vigilancia. Por ejemplo, la SX800 cuenta con una función de enfoque automático
de hasta 0.3 segundos y un motor de procesamiento de imagen para eliminar el
efecto producido por lluvia, neblina u otros factores; además, el motor de
procesamiento de imagen le permite grabar video aún con el zoom al máximo con
la mayor nitidez, inclusive por la noche.