Más allá de los videos con lavabos y los 44.000 millones de euros, hay un trasfondo en la llegada de Elon Musk a Twitter que empieza en el momento en el que publica en Twitter, «el pájaro ha sido liberado».
Esa expresión tiene un sinfín de connotaciones que se fueron traduciendo en hechos según avanzaba la jornada en la sede de San Francisco.
La liberación del pájaro azul es un mensaje a todos aquellos que acusaban a Twitter de ejercer la censura contra un sector de la sociedad, el más conservador, el relacionado con Trump cuando era presidente de Estados Unidos

Vijaya Gadde

Vijaya Gadde fue la responsable que pasó uno de los peores tragos con la llegada de Musk a las instalaciones y la posterior reunión con los empleados. En una foto tomada de forma furtiva mientras el nuevo dueño de la red social se dirigía a los trabajadores, se puede ver a la máxima responsable legal y de políticas entre sus compañeros escuchando a Musk con cara de resignación.

En las semanas previas a la llegada de Elon Musk a la dirección de la compañía, la «autoridad moral» de Twitter, como se la conocía en el edificio, recibió el apoyo de sus compañeros. Responsables como Kennedy O’Brien, asociado sénior de políticas públicas o Camino Rojo, director de políticas públicas, gobierno y filantropía de Twitter España se mostraron agradecidos por el trabajo de Gadde sin saber todavía su futuro.
Antes, Vijaya Gadde se ganó los reproches de los seguidores de Trump y de otros muchos usuarios de Twitter porque fue la responsable de expulsar al que fuera presidente de EE.UU. tras el ataque del 6 de enero al Capitolio.
Gadde aseguró en una entrevista en Bloomberg que «Dejar contenido, eliminar contenido, eso se ha convertido en un ruido de fondo», intentando quitar importancia a sus censuras contra un sector de la sociedad.

Biden y Ucrania

Esta abogada es, para Musk, la jaula que encerraba al pájaro de Twitter, la que impedía que sus graznidos fuesen plurales como dijo tras la compra en un comunicado a los anunciantes, «es importante para el futuro de la civilización tener una plaza digital común donde pueda debatirse de manera sana un amplio espectro de creencias».
Pero la censura de Twitter fue más allá cuando en octubre de 2020 censuraron que circulara por sus timelines un artículo de The New York Post sobre los Biden y, en concreto, sobre Hunter Biden en el que se desvelaba que en su ordenador había pruebas de una oscura trama entre Joe Biden, vicepresidente de Estados Unidos, y una empresa ucraniana.
Hunter presentó a su padre a un alto ejecutivo de una empresa de energía ucraniana. Un año después, su padre presionó al gobierno de Ucrania para que despidieran al fiscal que investigaba a esa empresa.
FUENTE EL DEBATE

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